El Gobierno de la Generalitat celebró hoy por primera vez un
homenaje a las víctimas del Holocausto nazi, sumándose así a la
celebración fijada la ONU en el 27 de enero como Día de la Memoria
del Holocausto y de la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad,
en conmemoración de la fecha de liberación del campo de Auschwitz.
El conseller de Relaciones Institucionales y Participación,
Joan Saura, presidió el acto de homenaje celebrado esta mañana
en el monumento a las víctimas del Holocausto del cementerio de
Montjuïc, en Barcelona, y garantizó el "compromiso claro" del
Gobierno catalán por "celebrar cada año" un acto de conmemoración
oficial en el Día de la Memoria del Holocausto.
Saura destacó que, durante mucho tiempo, pareció" que el Holocausto
"no tenía nada que ver con Catalunya y que no estábamos afectados
por la tragedia", cuando en realidad unas "10.000 personas de
toda España también fueron encarceladas en campos de concentración
nazis", con el agravando de que "los supervivientes no pudieron
regresar a España" una vez liberados, a causa del franquismo.
Después de los homenajes oficiales realizados a lo largo de
2005 en los aniversarios de la liberación de Ravensbruc, Mauthausen
y Gussen, el conseller insistió en que el de la Generalitat es
"un homenaje tardío" pero que se institucionaliza a partir de
ahora, para rendir "homenaje y reconocimiento a los millones de
personas que fueron asesinados y sufrieron el horror de los campos
de concentración nazis, judíos, gitanos, discapacitados y encarcelados
por motivos políticos o de orientación sexual".
Representantes de la Comunidad Judía de Catalunya, la Comunidad
Israelí de Barcelona, Amical de Mauthausen, los Testigos de Jehová,
la Fundación Gitana en Catalunya y del Movimiento Gay, participaron
en este acto, en el que el conseller les aseguró que "tendrán
todo el apoyo del Gobierno catalán" en su labor de memoria histórica.
Además del reconocimiento y homenaje, Saura remarcó la significación
de estas conmemoraciones como "un llamamiento a que nunca más
se vuelvan a producir barbaridades" como el nazismo, "explicando
la historia, sin afán de revanchismo, pero para que todo el mundo
sepa lo que ocurrió y se desarrollen en la sociedad los valores
de solidaridad, derechos humanos, justicia y paz", de los que
dijo que "siempre han estado muy enraizados en Catalunya".
ACTO TAMBIÉN EN EL PARLAMENT.
También el Parlament de Catalunya realizó esta mañana su homenaje,
presidido por el presidente del Parlament, Ernest Benach, y en
el que participaron el presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira;
el portavoz del PP de Catalunya, Francesc Vendrell; el portavoz
adjunto de ICV-EA, Jordi Miralles; las diputadas de CiU Carme-Laura
Gil y Núria de Gispert; el del PSC David Pérez, y representantes
de la Mesa del Parlament.
En el acto, realizado en el despacho de audiencias del presidente
de la Cámara, el presidente de la Comunidad Israelí de Barcelona,
Teodoro Burdman, encendió seis "velas del recuerdo" por los seis
millones de judíos exterminados por los nazis, por las víctimas
catalanas y del resto del Estado asesinadas en los campos nazis
y por otros colectivos perseguidos.
Benach reiteró el "profundo compromiso" y la "deuda moral de
las instituciones catalanas" con las víctimas del nazismo, y expresó
el "rechazo rotundo de la Cámara catalana a cualquier tipo de
persecución por motivos ideológicos, religiosos, de género, de
orientación sexual o de condición social".
El presidente del Parlament recordó también a los miles de
catalanes que "tuvieron que huir a causa de la dictadura y que
acabaron encerrados en los campos de concentración y exterminio"
nazis, así como de la lucha de los supervivientes por "explicar
el Holocausto", con una "tenacidad y compromiso" que han permitido
"que hoy gocemos de una sociedad más libre y democrática"